Los Tatuajes son marcas o
cicatrices con un diseño impregnado en la piel por distintas razones: moda,
recuerdos, personas importantes, etc. Sin embargo, en el mundo actual, hay
quienes no piensan de la misma manera, señalando a las personas con tatuajes
con etiquetas negativas dentro de la sociedad. En el mundo religioso, esta
etiqueta es más grande aun, ya que no solo se lo mira mal, es considerado como “pecado”
dentro de las sociedades religiosas y, por ende, es una actitud que no debe ser
ni alentada ni aceptada. Pero hoy en día, también existen quienes piensan que los tatuajes tienen su
espacio dentro de la sociedad.
Imágen tomada de Google Image
En el siguiente Blog, investigaremos más de
cerca los tatuajes para tratar de eliminar estas etiquetas y buscar una
igualdad sin importar el gusto o no por esta moda.
El origen de los tatuajes data
con muchos años de antigüedad por distintas razones y diversas culturas o
sociedades. "La
evidencia más antigua de tatuajes en momias se encontró en una perteneciente a
laCultura Chinchorroen la costa dePerú. En estas se conservan tatuajes existentes datados en el año
2000 a.C." (tomado del Blog: La Historia Del Tatuaje de Marco Antonio Díaz Durán). Lo impresionante de esto, es que en el caso de los
tatuajes ocurre algo similar al eurocentrismo de Dussel, según la línea de tiempo de los tatuajes publicada por el New York Guide; "los tatuajes llegan a
occidente por vía marítima en donde las expediciones de Colón en América y del
capitán James Cook a las Islas en la Polinesia; los marineros tuvieron
contacto con las tribus del lugar quienes les enseñaron el arte de tatuar". Sin embargo, el eurocentrismo ha hecho que sean las culturas occidentales
las que precisamente se enfoquen en modernizar esta técnica del tatuaje, tan
común en la actualidad, pero son los lugares de donde se originaron quienes buscan
imitar los tatuajes de modas occidentales.
Como se puede observar, los pensamientos
y las opiniones acerca de los tatuajes en nuestro tiempo en Latinoamérica, están
ligadas a las modas impuestas por el mundo occidental, pero como podemos
conocer, estas tenían su origen en ciertas culturas o sociedades mesopotámicas.
En América latina también se practicaban los tatuajes para distintos ritos religiosos o expresar devoción por los dioses, otras en cambio las utilizaban
para marcar a los presos o delincuentes. Sin embargo, cuando la moda de los
tatuajes toma fuerza en Europa y occidente, estas prácticas son imitadas en distintas
partes del mundo con el fin de ornamentación o expresión de arte. Aun en la
actualidad existen prejuicios establecidos para quienes los usan.
La historia de los tatuajes está
estrechamente relacionado con la religión, ya que en los tiempos antiguos los
tatuajes se los hacían para mostrar devoción por un dios o una religión, para demostrarlo, Elaine Lopes Da Silva destaca el trabajo de los antropólogos Henry Field de
Harvard y W.D Hambaley en su trabajo "Los Tatuajes y su relación con la religión"; que entre los años 1925 y 1955 estudiaron el origen del
tatuaje y organizaron una serie de expediciones a Irak, Egipto, Siria, Irán, en
el Cáucaso y en la zona que rodea el golfo Pérsico. Hablando en este contexto,
y tomando como referencia a la Biblia, podemos decir que el versículo con el que muchos cristianos hoy en día muestran a los tatuajes como una prohibición,
es Levítico 19:28 “No haréis incisiones en vuestros cuerpos a causa de algún
difunto, ni grabaréis tatuajes sobre vosotros. Yo, Jehovah”. Este texto es una
representación de la voluntad de Dios sobre el pueblo de Israel, en donde les
pide no hacerse tatuajes o incisiones en el cuerpo, esto lo podemos entender, ya
que Dios buscaba que su pueblo sea diferente del resto de pueblos donde se
practicaba la idolatría.
Bajo el contexto de adoración
Dios pidió que su pueblo no se realice tatuajes para mostrar que pertenecían a
su pueblo. Sin embargo, en la actualidad, no se utiliza el tatuaje para
representaciones de adoración a dioses o idolatría, es una representación
ornamental netamente artística. Además, esta orden de Dios, está en conjunto
con otras prohibiciones que Dios le dio al pueblo de Israel, entre ellas el
verso 27 del mismo levítico 19, donde les pide no cortarse el cabello ni estropear
la punta de sus barbas, ya que en los tiempos antiguos se cortaban el
cabello y barba de raíz como ofrenda a sus dioses, Dios pidió un pueblo
apartado y por ello buscó la manera de que sobresalgan. En el plano actual, el cabello o barba afeitada ya no representa adoración o idolatría como ofrenda a
dioses, pero a diferencia de los tatuajes para el mundo cristiano, en la
actualidad cortarse la barba no es mal visto, incluso, a los líderes religiosos se los puede apreciar con cortes de cabello y barba afeitada y no lo llaman “pecado”, no es
mal visto por los fieles. En cambio, hacerse un tatuaje hoy por hoy, los mismo
fieles lo llaman “pecado” a pesar de que en la misma ley de levítico 19 existen
dos versos de prohibición tanto para tatuajes como para cortarse el cabello o
la barba.
Siendo un poco más críticos con
respecto a esto, existen dos tipos de leyes descritas en la Biblia, la ley “mosaica”
y la ley “moral”. Las órdenes de levítico
19 son pertenecientes a la ley mosaica ya que esta ley la estableció Dios para
el pueblo de Israel pero esta ley es considerada en el cristianismo como una
ley para ese tiempo, una ley pasajera, una ley civil para aquellos días. Sin
embargo, la ley moral, es la que está establecida en Éxodo 20 o mejor conocida
como los 10 mandamientos, en ella claramente la Biblia dice que fue Dios quien
la escribió con su propio dedo y son para siempre.
Lo que hemos mencionado en torno
a la Biblia, es una investigación de acuerdo a lo que se vive en el mundo
cristiano o religioso, es decir, el mal llamado “pecado” a los tatuajes, sin
embargo en un plano más general, tatuados o no tatuados deben tener las mismas
oportunidades civiles, tanto en derechos y obligaciones, como religiosamente si
estos quisieran pertenecer a una religión. Según Claude Lévi-Strauss, los
tatuajes no son sólo ornamentos, ni tampoco símbolos o emblemas de rango dentro
de la jerarquía social. Son también mensajes con significado espiritual y
moral, no se trata solo de imprimir un dibujo bajo la piel, sino de estampar en
la piel todas las tradiciones o la filosofía de un grupo (Rush, J. 2005).
Según Canclini, la cultura como
arte es toda creación humana para fin estético y no útil. Los tatuajes entran
en esta definición y muchos de los prejuicios que se tienen actualmente tienen
que ver con la inutilidad de un tatuaje, según muchos criterios en cuanto esto, ignoran el
arte en sus demás representaciones.
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Existen muchos, grupos que buscan
eliminar los prejuicios en torno a los tatuajes y al profesionalismo. Si lo
vemos a través de la teoría funcionalista y la teoría estructuralista, podemos
entender porque la sociedad busca normar a las personas con construcciones
sociales. La teoría funcionalista habla acerca de instituciones que buscan
normar a la persona con conductas funcionales al sistema. La
iglesia, la familia, las instituciones educativas, entre otras, buscan moldear
a una persona con respecto a varios temas para ser funcionales profesionalmente,
entre ellos, está el tema que venimos topando a lo largo del blog, los
tatuajes.
Pero la teoría estructuralista compone
puntos de tensión o cambio, buscan demostrar los problemas de la sociedad
buscando en los cambios una solución, es un proceso largo de cambio. Los
tatuajes son un punto de quiebre en la sociedad que compone a las personas a
ser menos funcionales profesional o éticamente por su preferencia en cuanto al
tema.
A continuación veremos un ejemplo de una reconocida marca en cuanto al
prejuicio que existe en la sociedad con respecto a la apariencia personal que
demuestran ciertas personas y sus respectivas ocupaciones.
En el video podemos apreciar cómo
podemos dejar a un lado los prejuicios y poder llevar una sociedad más
aceptable si tan solo respetamos los gustos y preferencias de los demás e
impedimos que nuestros criterios erróneos juzguen que tan funcional es una
persona para la sociedad.